MIR1ADA... ¿De qué me hablas?
-Inducción al Desvelo.-Inducción al Insomnio.
-Brebaje para Narcolépticos.
-Problema de Interpretación.
-Mucho Amor por la Ironía.
-Uno y Ceros.
-Palabra compuesta.
-Mi...
-Tu...
-Su...
-Nuestra...
-R1ADA.
-¿Has visto antes esta figura? Es muy posible que si. Una de tantas figuras "imposibles".
Mmmm... ¿Que imposible no es algo que es... NO POSIBLE? Entonces que hace esta figura aquí. ¿Cómo es POSIBLE esto? Que falta de respeto al convencionalismo...
-LUEGO:
-Lo IMPOSIBLE sería traerla del dibujo a la REALIDAD! ¿Cierto? ...Mmmm, la fiebre del realista: "No considerar la realidad como tal, sino ESTIMARLA e INTERPRETARLA según sus propios delirios, o peor, los delirios establecidos". ¡La incuestionable colectividad!

0. -Desde el infierno hasta Dios.
-Hay por doquier almas que se “enfrentan a la vida”, que están inmersos en una especie de batalla ineludible de la cual rescatan semi-victorias o mini-victorias conseguidas día tras día demostrando en igual medida (mini, semi...) lo combativo que es el espíritu humano, la eterna sed de lucha-poder-victoria inherente, los impulsos verdaderamente radicales que generan al complicado hombre en su síntesis progresiva. Descubrirse cada día combatiente de esa batalla, ha llegado a ser para algunos un estandarte, un emblema de principios o, simplemente el exquisito sabor a desconcierto que dejan los destellos fortuitos de voluntad. Inexorable e inefable. Todas estas condiciones inmanentes dignas de gran admiración son en verdad siempre más de lo que parecen; no han sido ni serán meras actitudes asimiladas o adquiridas ni mucho menos caerán en la condición de disertación, de aforismo o de excusa. Todo aquello que el hombre ha sabido rescatar de su propia naturaleza y ha convertido en cimientos de su existencia es eterno. Desde el infierno hasta Dios.
-Por la misma naturaleza que antes diera sentido a nuestros asuntos es dado el juicio terrible de esta sentencia, pero no deliberémosle tan apresurados. Hay muchas materias que podrían persuadirnos de tal verdad un buen día, mas, no subestimemos el laberinto, no caigamos en gran error creyendo que el hombre ya acabó de conocerlas...o crearlas. El que existan los conceptos de la verdad no avala completamente la existencia de tal verdad.
Soliloquio 1ero
-“Debilitad grandemente vuestro ego y veréis surgir enorgullecida la mera voluntad de ser lo primordial, para que valoréis de una buena vez el v.i.v.i.r. Sed eso que siempre has sido mas nunca intentaste... es primo —sujeto de buen sentido al árbol que cada uno plantase para su sombra y, por encima de esto, esparcir el fruto de tu tronco real en cada boca dispuesta a besar tan pura joya y cada brazo en el viento pronunciando tu nombre con amor: ¡Aurei Zeíon! :”venid una vez a ser mi alimento... venid una vez a ser mi aliento y comamos de tu fruto para conocerte, aprenderte, saberte. Este es el mío...prueba de mis pruebas, resultado soy ¡es!, toda mi humanidad no dividida entre millones; todo lo que podríais reclamar de mi...yo soy la tierra...ello es el árbol, te alimento con lo que es, es, es.”
I. -De la obviedad.
-Tantas conjeturas llevadas hasta la síntesis y el postulado por el hombre pensador, el hombre examinador, el sensual, el artista, etc., son otro buen ejemplo de esta facultad antes mencionada de enfrentar la vida. De querer abarcarle y ciertamente dominarle para fines más o menos altruistas según el espíritu y la genialidad -añadida y conseguida- que para los tibios, son la ambrosía y la quimera adolescente y más tarde las exquisitas sobremesas felpudas marinadas en vinos inmaduros... mas ¡que poco poderosos son los argumentos de estos poderosos pensadores! ¡Cuanta trivialidad nos embarga con esos examinadores y esos sensuales hombres! ¡Somos demasiado testigos de la falta de arte en el arte!
-Otra vez todo buen juicio emitido desde la misma naturaleza imperativa categórica que estima y desestima convirtiendo dioses en obreros, tibios en reyes o lideres; ni siquiera por la ardua empresa que conlleva robarle el trono al supremo.
-Lo nuestro es, en verdad, hacer de la nada todo, y hacer lo que haga falta para no retornar... pasatiempo de los hombres. Magno hacedor de lo que es.
-"Dios" es el de lo que no es...
-Los inefables caminos de toda esa sabiduría adquirida por los que le dedicaron tiempo a lo que otros dedicaran veredicto, son la verdadera historia de los Tiempos –así el planeta podría tener una historia en común y no tan solo “repercusiones” colectivas, que es, libre de cuestionamiento, lo que sabemos signar como historia- que contiene al hombre como eje por poseer los dones mas perfectos de toda la creación: la consciencia y la ignorancia (am¨rta).
Soliloquio 2do
-“¿Acaso no es un poco desalentador el reconocer que mi voz no superará quizás nunca estas paredes oscuras que me protegen de ser más cercano al mundo que tanto añoro? Desearía ser tan noble como para ser amado verdaderamente por mis pálidos amores presentes; es que no soy capaz de olvidar que hoy soy lo más sincero que el hombre alguna vez aspira a ser. No lo más acabado ni lo más preparado quizás para enfrentar mucho de ese amor, pero si lo bastante puro como para anhelarlos y correr por ellos pese a la terrible corriente que es mi mente y la de quienes me aman en sus roles principales y secundarios ¿acaso no es un poco terrible el tener que convertir en sueños lo que hoy es nuestra esperanza? Cada vez descubro más rápido que no llegaré a conocer jamás la belleza de algo tan cercano como sus rostros, pronto aprenderé nuevas formas de mirarlos y de ser visto por ustedes. Por esto escribo: para que mi hoy ya dañada pureza, mi oxidado amor y mi esforzada sinceridad me recuerden... tal cual soy ahora. ¿Cuántas lágrimas merece el hecho de haber sido capaces de conquistar al menos uno de esos amores y ni siquiera haberlo intentado...? Adiós a tus bellos ojos amor de mi ser... adiós a los míos que comienzan a cerrarse, mañana será otro día... mañana será otra vida.”
Anotación.-
-Aún es posible desbaratar al hombre que tan consistente se mantiene hasta nuestros (...) días al pensar que es más probable no acabar jamás de escudriñarle que llegar a convertirle en una terrible y desmesurada enciclopedia. Afortunadamente existen para esto archivos virtuales, de otro modo estaríamos destinados a quemar cerros y cerros de información impresa para conservar el metro cuadrado que nos corresponde. Todavía es posible encontrarse con personas que se sienten totalmente atraídas por las infinitas dimensiones y proporciones que contienen al Hombre y que este contiene en su “ser”; lo que es sin propensiones ni a lo muy moderno ni a lo muy clásico, soberano absoluto de sus utopías mas gastadas y de las rutinas mas vanguardistas. Como hermoso infante bastardo del universo, el hombre persiste.-
-Torres de estudios y cordilleras de estudiosos para demostrar esta gran singularidad, a saber, la búsqueda del conocimiento por medio del ser llano. Mas ¿Compararíamos siquiera estas torres con las del orgullo que nos mantiene a raya de “conocer al ser”? Es verdaderamente agotador caer en cuenta de la responsabilidad mínima necesaria como para justificar la enorme carencia humana que el hombre se adjudica en cada era, cada época, cada uno de nosotros -...- ¿Seremos entonces los mismos de hace un siglo, de dos o tres o siete generaciones atrás? No, de seguro que no, pero padecemos de la misma enfermedad que contagió al hombre tibio en toda época: la desigualdad entre los que moldean la historia (pocos para muchos), y los que la consumen irremediablemente (muchos para algunos), e insisto en destacar el hecho de pasar por la vida y sus circunstancias sin la voluntad de generar consciencia de si, como una enfermedad.
Ahora bien ¿Qué hay de aquellos que se apresuran en desmentir mi pensamiento?
Ciertamente, sería el más feliz de llevarme su represalia y comprobar mi errada y cuestionable avidez, mas, aún así cometería la audacia de preguntarles: ¿no estaréis confundiendo poderosa herramienta, esta consciencia que todo lo trasciende, con la sencilla “noción de si?” -me explico a la brevedad- Si tuviésemos consciencia de lo que somos, sabríamos también que, antes que nada, somos libertad y felicidad; tan bien demostrado por cada emoción, cada idea, cada gesto, etc., cada vez que nos “revelan” una posibilidad distinta de la que percibimos, implícita en esa naturaleza terriblemente viva y ardiente –que el hombre moderno no supo heredar-, rebelándose a la inmutabilidad aparente de la vida.
-“Sin el Hombre, ni lo de arriba ni lo de abajo tiene propósito”.
-Hay por doquier almas que se “enfrentan a la vida”, que están inmersos en una especie de batalla ineludible de la cual rescatan semi-victorias o mini-victorias conseguidas día tras día demostrando en igual medida (mini, semi...) lo combativo que es el espíritu humano, la eterna sed de lucha-poder-victoria inherente, los impulsos verdaderamente radicales que generan al complicado hombre en su síntesis progresiva. Descubrirse cada día combatiente de esa batalla, ha llegado a ser para algunos un estandarte, un emblema de principios o, simplemente el exquisito sabor a desconcierto que dejan los destellos fortuitos de voluntad. Inexorable e inefable. Todas estas condiciones inmanentes dignas de gran admiración son en verdad siempre más de lo que parecen; no han sido ni serán meras actitudes asimiladas o adquiridas ni mucho menos caerán en la condición de disertación, de aforismo o de excusa. Todo aquello que el hombre ha sabido rescatar de su propia naturaleza y ha convertido en cimientos de su existencia es eterno. Desde el infierno hasta Dios.
¡Lo único verdaderamente digno de temer es el saberse inevitablemente
causa y efecto de todo!
causa y efecto de todo!
-Por la misma naturaleza que antes diera sentido a nuestros asuntos es dado el juicio terrible de esta sentencia, pero no deliberémosle tan apresurados. Hay muchas materias que podrían persuadirnos de tal verdad un buen día, mas, no subestimemos el laberinto, no caigamos en gran error creyendo que el hombre ya acabó de conocerlas...o crearlas. El que existan los conceptos de la verdad no avala completamente la existencia de tal verdad.
Soliloquio 1ero
-“Debilitad grandemente vuestro ego y veréis surgir enorgullecida la mera voluntad de ser lo primordial, para que valoréis de una buena vez el v.i.v.i.r. Sed eso que siempre has sido mas nunca intentaste... es primo —sujeto de buen sentido al árbol que cada uno plantase para su sombra y, por encima de esto, esparcir el fruto de tu tronco real en cada boca dispuesta a besar tan pura joya y cada brazo en el viento pronunciando tu nombre con amor: ¡Aurei Zeíon! :”venid una vez a ser mi alimento... venid una vez a ser mi aliento y comamos de tu fruto para conocerte, aprenderte, saberte. Este es el mío...prueba de mis pruebas, resultado soy ¡es!, toda mi humanidad no dividida entre millones; todo lo que podríais reclamar de mi...yo soy la tierra...ello es el árbol, te alimento con lo que es, es, es.”
* * *
I. -De la obviedad.
-“Nosce te ipsum”.
-Tantas conjeturas llevadas hasta la síntesis y el postulado por el hombre pensador, el hombre examinador, el sensual, el artista, etc., son otro buen ejemplo de esta facultad antes mencionada de enfrentar la vida. De querer abarcarle y ciertamente dominarle para fines más o menos altruistas según el espíritu y la genialidad -añadida y conseguida- que para los tibios, son la ambrosía y la quimera adolescente y más tarde las exquisitas sobremesas felpudas marinadas en vinos inmaduros... mas ¡que poco poderosos son los argumentos de estos poderosos pensadores! ¡Cuanta trivialidad nos embarga con esos examinadores y esos sensuales hombres! ¡Somos demasiado testigos de la falta de arte en el arte!
-Otra vez todo buen juicio emitido desde la misma naturaleza imperativa categórica que estima y desestima convirtiendo dioses en obreros, tibios en reyes o lideres; ni siquiera por la ardua empresa que conlleva robarle el trono al supremo.
-Lo nuestro es, en verdad, hacer de la nada todo, y hacer lo que haga falta para no retornar... pasatiempo de los hombres. Magno hacedor de lo que es.
-"Dios" es el de lo que no es...
-Los inefables caminos de toda esa sabiduría adquirida por los que le dedicaron tiempo a lo que otros dedicaran veredicto, son la verdadera historia de los Tiempos –así el planeta podría tener una historia en común y no tan solo “repercusiones” colectivas, que es, libre de cuestionamiento, lo que sabemos signar como historia- que contiene al hombre como eje por poseer los dones mas perfectos de toda la creación: la consciencia y la ignorancia (am¨rta).
Soliloquio 2do
-“¿Acaso no es un poco desalentador el reconocer que mi voz no superará quizás nunca estas paredes oscuras que me protegen de ser más cercano al mundo que tanto añoro? Desearía ser tan noble como para ser amado verdaderamente por mis pálidos amores presentes; es que no soy capaz de olvidar que hoy soy lo más sincero que el hombre alguna vez aspira a ser. No lo más acabado ni lo más preparado quizás para enfrentar mucho de ese amor, pero si lo bastante puro como para anhelarlos y correr por ellos pese a la terrible corriente que es mi mente y la de quienes me aman en sus roles principales y secundarios ¿acaso no es un poco terrible el tener que convertir en sueños lo que hoy es nuestra esperanza? Cada vez descubro más rápido que no llegaré a conocer jamás la belleza de algo tan cercano como sus rostros, pronto aprenderé nuevas formas de mirarlos y de ser visto por ustedes. Por esto escribo: para que mi hoy ya dañada pureza, mi oxidado amor y mi esforzada sinceridad me recuerden... tal cual soy ahora. ¿Cuántas lágrimas merece el hecho de haber sido capaces de conquistar al menos uno de esos amores y ni siquiera haberlo intentado...? Adiós a tus bellos ojos amor de mi ser... adiós a los míos que comienzan a cerrarse, mañana será otro día... mañana será otra vida.”
* * *
Anotación.-
-Aún es posible desbaratar al hombre que tan consistente se mantiene hasta nuestros (...) días al pensar que es más probable no acabar jamás de escudriñarle que llegar a convertirle en una terrible y desmesurada enciclopedia. Afortunadamente existen para esto archivos virtuales, de otro modo estaríamos destinados a quemar cerros y cerros de información impresa para conservar el metro cuadrado que nos corresponde. Todavía es posible encontrarse con personas que se sienten totalmente atraídas por las infinitas dimensiones y proporciones que contienen al Hombre y que este contiene en su “ser”; lo que es sin propensiones ni a lo muy moderno ni a lo muy clásico, soberano absoluto de sus utopías mas gastadas y de las rutinas mas vanguardistas. Como hermoso infante bastardo del universo, el hombre persiste.-
* * *
-Torres de estudios y cordilleras de estudiosos para demostrar esta gran singularidad, a saber, la búsqueda del conocimiento por medio del ser llano. Mas ¿Compararíamos siquiera estas torres con las del orgullo que nos mantiene a raya de “conocer al ser”? Es verdaderamente agotador caer en cuenta de la responsabilidad mínima necesaria como para justificar la enorme carencia humana que el hombre se adjudica en cada era, cada época, cada uno de nosotros -...- ¿Seremos entonces los mismos de hace un siglo, de dos o tres o siete generaciones atrás? No, de seguro que no, pero padecemos de la misma enfermedad que contagió al hombre tibio en toda época: la desigualdad entre los que moldean la historia (pocos para muchos), y los que la consumen irremediablemente (muchos para algunos), e insisto en destacar el hecho de pasar por la vida y sus circunstancias sin la voluntad de generar consciencia de si, como una enfermedad.
Ahora bien ¿Qué hay de aquellos que se apresuran en desmentir mi pensamiento?
Ciertamente, sería el más feliz de llevarme su represalia y comprobar mi errada y cuestionable avidez, mas, aún así cometería la audacia de preguntarles: ¿no estaréis confundiendo poderosa herramienta, esta consciencia que todo lo trasciende, con la sencilla “noción de si?” -me explico a la brevedad- Si tuviésemos consciencia de lo que somos, sabríamos también que, antes que nada, somos libertad y felicidad; tan bien demostrado por cada emoción, cada idea, cada gesto, etc., cada vez que nos “revelan” una posibilidad distinta de la que percibimos, implícita en esa naturaleza terriblemente viva y ardiente –que el hombre moderno no supo heredar-, rebelándose a la inmutabilidad aparente de la vida.




3 comentarios:
Me parece muy interesante esto. Pero sinceramente debo reconocer que para mi solo es un ensueño.... la voluntad en mi ya no existe, solo soy un hombre odioso que observa como su voluntad se ve extingida por este sistema de vida, este ritmo de vida, este mundo que nos "obliga" a cumplir normas que no estan en mi corazón!!!!!. A veces pienso en modos de cambiarlo, pero ellos ya estaran preparados para liquidarme..... Se que lo unico que me queda es irme de aca.... a tierras donde existan otros acuerdos..... pero... ya ni para eso me queda voluntad, mi reveldia no es suficiente.
hola compañero, pase por aca y por una de esas causalidades de la vida lei tu mensaje... y no pude evitar escribir estas palabras...
comparto lo que decis sobre esta sociedad que lo unico que hace es destruir gente y dominarla. Pero nunca abandonar!.. creo que uno debe vivir de lo que cree, y pelear por eso, cueste lo que cueste.. y hay formas de hacerlo. De hecho yo intento dia a dia dedicar mi vida a eso. Sin consumir lo que desean que consuma, sin comprar a corporaciones y trabajando de cosas que no aporten nada a la alimentacion de sistema.
Por que generar un cambio es posible, no es una maquina invensible, esta basada en la mentira y en la violencia. Su gran ambicion de dominacion y poder los llevo a lo denominado Capitalismo, que unos pocos tengan el poder... nosotros somos el resto del mundo, somos muchos.. podemos exigir un cambio, y tengo fe que asi va a ser...
vivamos por lo que creemos, que eso nos hace libres. Sino estariamos haciando lo que ellos quieren.
Libertad ante todo... paz y amor.
Nunca bajes los brazos.
ahh te dejo una pagina sobre el tema uqe estoy haciendo hace no mucho... todo sirva como granito de arena para cambiar las cosas... un abrazo!
http://the-mirk.blogspot.com/
Publicar un comentario